Se atrazan las horas y en la estación llueve se saltan los charcos como si fueran de lágrimas es temprano llegara el tren ya no veo la iglesia me abrigo cuando la niebla se alumbra en los rieles nadie piensa que espero aquí tus nunca llegadas cartas que tu abandono me dejo sola.
Atardecé con nubes el cielo contiene la tristeza sobre los rieles se borran las lejanías todo se pierde noviembre y el frió se envuelven el viento empuja las malezas las viejas maletas se esconden evitando la lluvia camino en la estación todo el día.
Se esparció todo el olvido acumulado de los tiempos perdí en el tranvía mi sombra los pájaros quedaron en el cuaderno antiguo perdí mis cartas los primeros párrafos se perdieron en mis bolsillos cerré mis manos para despedirme oigo lejos los trenes con el ruido muy triste cae la tarde mis talones al borde de la estación apresuran el ultimo silencio de mis poemas.
Las penas reviven los recuerdos el humo ya se perdió en los vagones subieron mil adióses y corazones en nostalgia pero este tren hoy es olvido de rostros y lluvias hubo mañanas y palabras y regresos del sur.