
Se agotaron mis vestidos
del viento de los andenes
sigo mereciendo el tiempo
que se duerme en las cosas
ya dejaran de silbar las golondrinas
y de amarillear álamos
y mis recuerdos no estarán
mas convalecientes
no enloqueceré esperando trenes
el día también aveces se quiebra
y se hacen lánguidos las soledades
el empedrado de las calles
decidió besar la lluvia
cuando en las nubes retumbe el invierno.
Ledeska
Derechos Reservados.
Mereces recuperar el tiempo dormido de las cosas y mereces hacerlo tuyo y vivirlo.
ResponderEliminarHermoso poema.
Besos Ledeska.
Recupero silencios, risas y espacios vacios, ventanas muertas y puertas selladas, y hago mias las palabras...
ResponderEliminarLedeska